sábado, 11 de abril de 2015

Caballero Contrariado

Hoy el caballero se encuentra
sin una guía que lo alumbre,
sin antorchas que le indiquen
cómo lograr que nada se derrumbe.

Hoy el caballero no logra
entrenar ni domar su caballo.
Sin poder al corcel dominarlo
no le queda más que cruzar a nado.

Es rápido e infinito el río,
turbulentas son sus frías aguas.

Gran caballero, tu espada es poder.
Confíate de tus aliados,
pues traición no vas a obtener.

Gran caballero, siempre hay algo para hacer.
Cabalga sin fin al ocaso,
pues destreza no debes perder.

Suelen decir los profetas
que de lo malo algo sale bien
que la oscuridad total no existe
y que todo será luz otra vez.

También afirman los sabios
que Dargul nunca fuerte fue
sino que no había un gran mago
que lo derrotara en el ayer.

El fuego todo lo consume,
la ciudad ya un infierno es.

Gran mago Wirmaul, tu magia es deber.
Invoca a los elementos
y demuestra cómo hay que vencer.

Gran mago Wirmaul, tu dragón yo veré
zurcar los benditos cielos
que con el reino obtendréis.

sábado, 7 de febrero de 2015

El adiós que no fue

El caballero ve pasar
el carruaje de su doncella
y no puede evitar derramar
algunas lágrimas por ella.

Con algo de pena recuerda
los buenos momentos pasados
cuando los reinos estaban en tregua
y ellos paseaban sin cesar por los prados.

Algunos días se pregunta
cómo fue que huyó de su lado;
jamás descifró qué peste inmunda
logró sacarla de su lado.

Como si no fuera poco,
se pone a razonar sobre todo:
Cómo casi se vuelve loco,
perdiendo el derecho al trono.

El caballero recuerda sin paz
lo que no fue, mas pudo haber sido
el comienzo de algo hermoso
que brindaría alegría al castillo.

Los ancianos de la aldea

Los ancianos de la aldea,
uno a uno cen enfermos.
Nadie sabe cómo pueden,
los sacerdotes, curarlos.

Los boticarios elaboran
las más sacras pócimas.
Pero parece que ninguno
da con la fórmula proxima

Que pueda salvarles la vida,
o al menos volverla un poco
menos dolorosa, tal como diga
el Santo Grial y su gran tomo.

Queda en los jóvenes,
y también en los adultos,
salvar a mujeres y niños
de las garras de Demóclito.

Aquel que con tanta maldad
logró diezmar al más fuerte.
Al caballero dolido por la crueldad
Que en sí ha dejado la muerte.

domingo, 11 de enero de 2015

La terraza de los recuerdos

Aquella terraza gris pero alegre,
en la que estuve hace tiempo,
se consumió por el fuego
así como hace no mucho lo hizo tu cuerpo.

Aquel verde manto
situado en el Parque de la Memoria
fue transitado por nosotros
para que en el agua
te encuentres con Alfonsina y reescribas la historia.

Porque sé que dejaste todo
y te sacrificaste para empezar de nuevo,
para alejarte del mal
y de alguien que tendría que haber ido preso
(o al menos dejen que siga creyendo eso).

Más vale tarde que nunca, aunque duela

Parece que fuera ayer
que me enteré de la terrible noticia:
"La abuela tiene cáncer,
y parece estar avanzado".

Más allá de aquel comunicado,
que de poca cosa no tuvo nada,
me dolió en el alma la demora:
Tardaron horrores en avisarme.

Y mientras viajo en estet tren frío,
la duda y la pena envuelven mi alma:
Aquellas vías oxidadas
parecen haber sido empapadas
por todas las lágrimas derramadas.

Incluso a veces las ganas se iban
de comer, dormir, estudiar, trabajar, o vivir:
Tanto me arrepiento del poco tiempo compartido,
Que desearía revivirte para remediar lo perdido.

Tesorera de momentos y sabores

En mis sueños
seguís tan alegre y viva
como cuando nos llaamabas "tesoro",
y seguís organizando esos almuerzos
que podrían alimentar a pelotones hambrientos.

La realidad dista mucho de eso,
pero guardamos en nosotros varios
recuerdos alegres de lo  vivenciado:
Tus enseñanzas perdurararán por años

Porque nosotros nos empecinaremos
en transmitirlas a través de los siglos
a nuestros colegas, familiares, y amigos.
Y por más que duela, siempre estará tu recuerdo vivo.

En mis sueños
todavía te voy a visitar con mi hija
y comemos pasta con ensalada,
deleitándonos con tu arte culinaria.

sábado, 10 de enero de 2015

Reina del eterno marfil

Hace cinco meses tu alma nos ha dejado.
Reina de los siete mares,
garante de nietos caprichosos:
Tu legado en nosotros vive;
desde tus retos hasta tus antojos.

Nos agarrabas fuerte la mano
al cruzar cualquier sendero:
Sin importar si era el puente de un lago
o aquel que parecía separar un gran prado.

Ya muy debilitada en el lecho del sacerdote
te encontré y dormí a tu lado.
Mientras tanto las hermanas franciscanas,
con paños fríos tu dolor calmaban.

Sin embargo todos sabíamos
que no había mucho más por hacer.
Solamente que te sientas cómoda,
mientras eras carcomida, adolenciendo en paz.

La partida era inevitable,
ni el mejor boticario encontró la cura.
Y así te fuiste hecha polvo en un río,
mientras te despedimos con algo de culpa.

Tu ausencia es cada vez más palpable,
los golpes nos tocan en esta vida dura.
Y cada uno de nosotros con brío,
trataremos de no olvidarte nunca.