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miércoles, 16 de agosto de 2017

Batallas

El caballero medita
sobre tiempos pasados,
cuando los días sin gloria
eran únicamente para la escoria.

Sin embargo aprendió
que no todo lo que reluce es oro,
que las rosas tienen espinas,
que la victoria no es despedida.

Pero el caballero sabe
Que todas las batallas,
internas o externas,
ganadas o perdidas,
son aprendizaje que alimentan el carácter
y nutren el alma.

Entonces se ve obligado,
pero con mucha determinación,
a seguir observando la naturaleza
de aquellos hombres aguerridos
de los que tanto ha aprendido.

lunes, 26 de septiembre de 2016

El caballero y el torbellino

El caballero vuelve a confundirse,
pues hay algo que no comprende.
Cómo alguien puede regresar tantas veces
mientras ataca sin defenderse.

Siente que debe quedarse,
pero a la vez huir hacia otros rumbos,
donde no exista la incertidumbre,
donde no sea fácil trepar los muros.

Así se queda entonces,
vagando y mirando su corcel
mientras sus pensamientos nadan como peces,
en esa laguna color rojo y miel.

El caballero no sabe que no hay más lugar,
entonces alguien se lo recuerda.
Deberá buscar nuevos rumbos,
para poder disipar las tinieblas.

Sin embargo una carta
lo toma algo desprevenido.
Vendrán a visitarlo,
directo al cuarto en el castillo.

Es la doncella Himmelen,
que rebosa de alegría,
dispuesta a responder
aquellas dudas que él tenía.

Mientras se disponen a alimentarse,
en un lugar no muy lejano
las consultas se van disipando,
más no la sangre en su tejado.

"No se comprende", él sostiene,
"cómo caminábamos felices,
sin pensar en nada ni en nadie,
y ahora me dices que no echarás raíces."

"No es eso", ella difiere,
"sino que no es esto lo que mi alma quiere",
comprendiendo de esta forma
que a cada zapato le corresponde su horma.

Ya terminado el pequeño banquete,
se dirigen al salón anterior
donde juguetean entre ellos
y él le brinda calor.

Sin embargo, caída la noche,
un tiempo largo tras la última campanada
ella algo arrepentida se levanta
y desea regresar antes del alba.

Muy educada ella consulta
si él se encuentra enojado;
el caballero, sin dudarlo
le contesta que lo está algo.

Y así se envuelven
en un nuevo debate
donde las palabras y el tacto
se entremezclan por un buen rato.

Ella ya cansada,
solicita que la acompañe al carruaje.
Él no lo está tanto,
pero entiende que sería un garabato

Prolongar lo improlongable,
Intentar lo inalcanzable,
compartir un poco más
en esa noche de romance.

domingo, 27 de septiembre de 2015

La gran batalla

Parte 1

El caballero se encuentra
algo insomne pues debe
demostrar mediante una prueba
todo lo que sepa y pueda.

Ha entrenado hasta tarde,
medio dormido ha batallado,
y añora quedar con vida
luego de la lucha definitiva.

A su corcel varias veces
ha montado en estos días
para que él tampoco pierda
la práctica de emprender una travesía.

Entonces, y de esta manera,
tanto él como su fiel aliado,
se dirigirán a Havenera
y recorrerán terreno jamás cabalgado.

Y es así como lentamente
blandiendo ágilmente su espada
logrará vencer a Hagenmoor
luchando de forma vehemente.



Parte 2

El caballero atravesó
sin contratiempos las colinas
ya que no hubo enemigo alguno
que lograse darle batalla.

Se detuvo, algo relajado,
frente a un lago para darle agua
al fuerte, obediente caballo,
sabiendo que no existe tregua.

Entonces sus ojos descansan
mientras Garendor está alerta,
pues su corcel siempre despierta
cuando el enemigo se acerca.

Y de tanto en tanto recuerda
a la reina de Grasiøs Fiorder,
que con su saber le brindó
tranquilidad a su entrenamiento.



Parte 3

Ha llegado aquel gran momento
en el que librarán batalla:
Poco a poco ve a Hagenmoor
y a sus violentos lacayos.

Planeó su estrategia por meses,
para poder mirar a tiempo
los movimientos que esquivar
deberá, y así obtener victoria.

Sin embargo no preverá,
pues no nació siendo adivino,
qué hara el adversario de antaño
que aterró a su reino aquel año.

Entonces, como sin quererlo,
de esa manera y sin ventaja,
blandiendo su espada él ira
defendiéndose de aquel clan

Para así poder regresar
junto a Kuutamo, su doncella,
y contarle cómo domó
a aquellos fieles del Diablo.